Cuenta la leyenda que Lalo era un joven bailarín de tarima de boliche gay que enloqueció a Ricky Fort y casi logró convencerlo, con sus movimientos sinuosos, de sacar un nuevo bombón: el Intriga.
El concepto no dejaba de ser original: una golosina que no se sepa con certeza qué tiene adentro. Abajo de la típica cobertura de chocolate FelFort, que tanto queremos, puede haber:
a- un relleno de yogur y frutilla, robo u homenaje al Cadbury
b- el relleno del Feeling porque bueno, hay que aprovechar la producción existente
c- ¡uno sin relleno! qué sorpresa, es un chocolate sólido, ojo con las dentaduras
d- uno relleno de menta. Para alegría de las señoras mayores.
Hasta diseñaron el envoltorio, en el mismo estilo berretón pero simpático de todos los productos FelFort.
El drama es que no tuvieron en cuenta que la ley no deja vender un alimento que no se sepa que tiene adentro. Tanta fantasía, ¡ay! no cumple las normas bromatológicas.
Aparte después Ricky se distrajo con la Ciardone y el chongo quedó colgado, bailando en tarimas cada vez más marginales, pensando: mejor me pongo un kiosco.
Dibujo y texto, por esta sola vez, por Marie @kireinatatemono. Mañana vuelve a escribir Lali @tusecretaria.